La nueva generación incorpora inteligencia artificial y sensores para ir mucho más allá del audio, en una evolución que los acerca cada vez más al terreno de los ‘wearables’
Si hasta hace no mucho los auriculares inalámbricos competían por conseguir la mejor calidad de audio, la mayor autonomía o el diseño más compacto, la última generación apuesta por incorporar capacidades complementarias a la reproducción de música.