Un grupo de ingenieros de la Universidad Estatal de Pensilvania ha desarrollado CaroFlex, un implante electrónico flexible que ayuda a reducir la presión arterial sin necesidad de medicamentos.
El dispositivo utiliza electrónica elástica impresa en 3D y un adhesivo tipo gel que se pega al cuerpo sin cirugía. Funciona estimulando eléctricamente zonas del sistema nervioso que controlan la presión arterial mediante impulsos de baja frecuencia.
Su diseño flexible evita que pierda eficacia con el movimiento y el paso del tiempo. Los investigadores creen que podría ser una solución para pacientes con hipertensión que no responden a varios medicamentos tradicionales.