A partir del 28 de abril, todos los portátiles vendidos en la UE deben incluir un puerto USB-C para la carga.
Esto se debe a la Directiva 2022/2380, aprobada en 2022 para unificar los cargadores.
El objetivo es evitar la acumulación de cables incompatibles y facilitar el uso a los consumidores.
La norma ya afectaba a otros dispositivos, pero ahora también incluye los ordenadores portátiles.
Aunque no es obligatorio quitar el cargador, las marcas pueden venderlo por separado.
Además, los cargadores de móvil no suelen tener potencia suficiente para cargar un portátil.
Sergio Torrado Raposo 2ºM