Un experimento impulsado por científicos alemanes ha demostrado que grandes esferas huecas de hormigón pueden funcionar como baterías submarinas capaces de almacenar energía renovable de forma eficiente. El sistema consiste en instalar estas estructuras en el fondo del mar y utilizar el exceso de electricidad para vaciarlas de agua; cuando se necesita energía, el agua vuelve a entrar por la presión oceánica, mueve una turbina y genera electricidad. Tras una prueba exitosa en Alemania, ahora se prepara una fase más ambiciosa en la costa de California con una esfera de unos 9 metros de diámetro, con la idea de escalar a tamaños mucho mayores. Esta tecnología podría facilitar el almacenamiento masivo de energía limpia, resolver los picos de demanda y convertirse en una alternativa con menor impacto ambiental frente a las baterías tradicionales.
David Campos Encinas 2º Bach. M