Desde septiembre del año pasado, los precios de la memoria RAM se han encarecido hasta un 180 % y se han convertido en uno de los componentes más caros en ordenadores, móviles y cualquier dispositivo que la necesite. El motivo es bien conocido, la demanda de memoria RAM y NAND, la que se utiliza en discos duros, por parte de las grandes tecnológicas para sus centros de datos de IA ha roto el mercado y la situación no tiene visos de mejorar, no ya este año, sino tampoco en los siguientes. Según informa Nikkei Asia, aunque los fabricantes están aumentando la producción de RAM, se espera que solo puedan satisfacer el 60 por ciento de la demanda a finales de 2027. El presidente de SK Group incluso ha dicho que la escasez podría prolongarse hasta 2030.
Y esto tampoco significa necesariamente una mejora para el mercado de consumo. Las nuevas instalaciones se centrarán principalmente en producir memoria de alto ancho de banda, HBM, que se utiliza en centros de datos para IA. Dado que las compañías ya están priorizando la HBM frente a la RAM de propósito general que se usa en ordenadores y teléfonos, no está claro hasta qué punto estas nuevas fábricas ayudarán a aliviar la presión de precios que sufren los dispositivos de electrónica de consumo. Desde teléfonos y portátiles hasta visores de realidad virtual y consolas portátiles, muchos productos han subido de precio por la escasez de RAM.