Los relojes inteligentes cada vez son capaces de realizar un mayor número de funciones, pero en el futuro podrían convertirse en herramientas mucho más complejas. Investigadores o desarrolladores de todo el mundo trabajan en formas de usarlos para controlar los ordenadores e interactuar con el entorno digital sin necesidad de utilizar el ratón, el teclado o las pantallas táctiles.
La idea es que dentro de no mucho se pueda aprovechar mejor lo que ya llevamos en la muñeca y hacerlo más útil en el día a día. En este escenario se mueve un grupo de investigadores de la Universidad de Cornell y el KAIST, en Corea del Sur, quienes han desarrollado un sistema llamado WatchHand.
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Iván García Molina 2Bach M