La colaboración entre IMEC y Atlas Data Storage propone un cambio radical en el almacenamiento de datos mediante el uso de ADN sintético, una tecnología aún incipiente pero ya tangible, capaz de ofrecer una densidad extremadamente superior a los sistemas actuales (hasta cientos de petabytes por gramo) y una durabilidad de miles de años, lo que la convierte en una solución prometedora ante el crecimiento masivo de información generado por la inteligencia artificial; combinando nanofabricación avanzada y sistemas de síntesis molecular controlados por chips, buscan superar las actuales limitaciones de coste y velocidad mediante procesos paralelos altamente escalables, aunque por ahora su aplicación se orienta al archivado a largo plazo debido a su complejidad técnica y económica, dejando entrever un futuro en el que los datos podrían almacenarse en soportes biológicos —incluso líquidos— integrados en dispositivos cotidianos.
Miguel Gómez García 2ºM