Durante años hemos protegido nuestra vida digital con contraseñas que, aunque familiares, son frágiles, fáciles de reutilizar y vulnerables a engaños como el phishing. Ahora, las grandes tecnológicas y hasta algunos gobiernos están impulsando un cambio profundo: sustituirlas por las llamadas passkeys, un sistema que utiliza criptografía avanzada y que permite identificarnos con la huella, el rostro o un PIN seguro almacenado en nuestro propio dispositivo. En lugar de escribir una clave que puede ser robada, es tu dispositivo el que demuestra que eres tú, reduciendo drásticamente los riesgos más habituales. Más de 15.000 millones de cuentas ya permiten este método y compañías como Google o Amazon están acelerando su adopción. Sin embargo, la transición no es inmediata: no todas las plataformas están preparadas y muchas personas aún desconocen cómo funciona este nuevo sistema. ¿Estamos realmente listos para despedirnos de las contraseñas? El artículo explora por qué este cambio es tan relevante, qué obstáculos quedan por superar y qué implicaciones tendrá para nuestra seguridad y privacidad en el futuro cercano.
Para leer el artículo completo pincha aquí.
Hugo Silgo Conde 2ºM