Sprout es un robot humanoide diseñado por Fauna Robotics para estar cerca de las personas y trabajar en entornos cotidianos como hogares, oficinas o espacios sociales, con un enfoque en ser amigable, seguro y fácil de interactuar, destacando su diseño ligero de alrededor de un metro de altura y unos 22 kg con materiales suaves sin bordes afilados, una cara expresiva con cejas móviles y manos tipo pinza que le permiten agarrar objetos, todo controlado por un potente sistema NVIDIA Jetson AGX Orin con 29 grados de libertad en sus extremidades; además, es modular y ampliable para hardware y software, lo que facilita añadir nuevas funciones, y aunque aún cuesta unos 50 000 dólares y se orienta más a investigadores, desarrolladores y empresas que a consumidores individuales, Fauna ve aplicaciones en áreas como la salud, la educación o el cuidado de personas y busca que se use tanto como plataforma de desarrollo como asistente social o de servicio en distintos contextos.