El retrete de la nave Orion ha sido uno de los temas más controvertidos de la misión Artemis II. Los primeros contratiempos surgieron en el momento posterior del despegue porque se identificó una luz de advertencia intermitente que correspondía a un "inconveniente en el controlador" del inodoro. El funcionario de la NASA Amit Kshatriya dio a conocer en una rueda de prensa que el diagnóstico y la reparación del fallo tomaría varias horas, pero la astronauta Christina Koch fue la encargada de arreglar el retrete gracias a la ayuda de los ingenieros en tierra.
Después de solucionar este incidente, se dio a conocer que las bajas temperaturas del exterior estaban congelando la orina, de manera que no podía salir del tanque para liberar espacio de la manguera que va unida a un tubo. Viendo la situación, los astronautas de Artemis II decidieron maniobrar con Orion para que el tanque y las tuberías del retrete estuvieran expuestas al Sol, así pues, la orina podía descongelarse y liberarse sin problemas. Sin embargo, este movimiento no fue lo suficiente, debido a que la exposición solar no fue la adecuada para descongelar la orina.
Juan Pérez 2ºM