viernes, 10 de abril de 2026

Hacen falta 7.000 GPU para simular un procesador cuántico diminuto. Aunque no lo parece, es una excelente noticia



La complejidad de los ordenadores cuánticos es extraordinaria. En su construcción es posible apostar por varias estrategias muy diferentes, como, por ejemplo, los cúbits superconductores, las trampas de iones o los átomos neutros, entre otras tecnologías, pero todas ellas tienen algo en común: en gran medida su potencia es una consecuencia de su complejidad. De la complejidad inherente a cualquier ingenio diseñado para aprovechar las leyes de la física cuántica.

Revolución industrial a la vista: un grupo europeo crea un material biológico de grafeno clave para la aeronáutica

El proyecto europeo Bio.3DGREEN reúne a 14 entidades con el objetivo de desarrollar espumas de grafeno a partir de materias primas renovable...