La Inteligencia Artificial está empezando a impactar en el mercado laboral, pero aún no se puede predecir con exactitud cómo lo transformará. Un estudio del Instituto Brookings señala que, aunque muchos empleos están expuestos a la IA, la mayoría de los trabajadores en esos puestos (26,5 de 37,1 millones en EE. UU.) tienen buena capacidad de adaptación para encontrar otro trabajo.
Grandes empresas tecnológicas han reducido plantilla en algunas áreas para apostar por la IA, pero por ahora su impacto económico y en la productividad ha sido limitado, según Goldman Sachs y la Reserva Federal de Dallas, que tampoco prevén una gran pérdida de empleo a corto plazo.
Los trabajos más expuestos a la IA son los de escritura, atención al cliente y traducción, mientras que los empleos administrativos podrían tener más dificultades para adaptarse.