Investigadores estadounidenses han desarrollado y patentado un nuevo material compuesto capaz de repararse a sí mismo más de mil veces, solucionando el problema histórico de la delaminación que limita la vida útil de materiales usados en aviones, coches o turbinas. Gracias a una capa termoplástica y a microcapas calefactoras que sellan automáticamente grietas mediante calor eléctrico, este material puede mantener su resistencia estructural durante hasta 500 años, reduciendo drásticamente el mantenimiento, los costes y los residuos industriales. Su aplicación podría revolucionar sectores como la aviación, la energía o la exploración espacial, permitiendo construir máquinas y naves prácticamente autosuficientes y diseñadas para durar siglos.
Miguel Gómez García 2ºM