La noticia aborda la carrera por desplegar megaconstelaciones de satélites para ofrecer internet desde el espacio. Amazon entra en el mercado con su proyecto Leo (Kuiper), rompiendo el dominio de Starlink (Elon Musk) y aumentando la competencia junto a China, mientras Europa queda rezagada.
Estos satélites pueden reducir la brecha digital y llevar internet a zonas aisladas, pero también generan problemas graves: saturación del cielo, dificultades para la astronomía, riesgo de colisiones y más basura espacial. Según la NASA, podría haber hasta un millón de satélites en 2030.
La expansión refleja la rivalidad entre Bezos y Musk y plantea el dilema entre el avance tecnológico y el impacto ambiental y científico en el espacio.
Sergio Torrado Raposo 2ºM Enlace