Durante muchos años los robots humanoides han sido diseñados para ser fuertes, precisos y resistentes, aunque quizás nadie había pensado en que tuvieran que ser 'sensibles'. Vienen con cámaras y sensores que miden su fuerza, pero realmente ellos no sienten nada de su propio cuerpo ni de su entorno. Es decir, no sienten ningún factor exterior, pero parece que esto se va a terminar.
Ahora, un nuevo avance en robótica de unos investigadores de las universidades de Shanghái y Hong Kong plantea el dotar a los robots humanoides de una piel que sea capaz de sentir o detectar los peligros o los daños, algo parecido a como los humanos sentimos el tacto o el dolor con el objetivo de lograr mayor seguridad y protección.
Angie Al Wattar 4ºc Enlace