Google utiliza Gmail y su ecosistema para recopilar datos de los usuarios, primero con fines publicitarios y ahora también para entrenar su IA Gemini. Esta inteligencia artificial puede ayudar a resumir correos o buscar información, facilitando el uso del email. Sin embargo, dar acceso a la IA plantea riesgos para la privacidad, especialmente en mensajes sensibles. Por ello, Google permite desactivar las funciones inteligentes desde los ajustes de Gmail para limitar ese acceso.
Sergio Torrado Raposo 2ºM