Hace unas semanas, Ant International presentó una de esas ideas que parecen sacadas de la ciencia ficción, pero que encajan bastante bien con la dirección que está tomando la tecnología de consumo: pagar con unas gafas inteligentes usando el iris como sistema de autenticación. La solución se llama Alipay+ GlassPay y plantea un escenario en el que el acto de pagar se reduce, literalmente, a mirar.
No es un anuncio rompedor de última hora ni un producto que vaya a llegar mañana a las tiendas. Es, más bien, una demostración de hacia dónde quiere avanzar el pago digital y de cómo las grandes plataformas están explorando nuevos formatos más invisibles, rápidos y —al menos sobre el papel— seguros.
Iván García Molina 2Bach M