Por tercer año consecutivo, la inteligencia artificial generativa protagoniza la feria de tecnología de consumo más grande del mundo —el CES, que se celebra esta semana en Las Vegas (EE UU), como cada año—. La omnipresencia de la IA es tan apabullante al recorrer cada pabellón y expositor que llaman la atención las empresas que no recurren a ella. Es el caso de Lego, que ha causado furor con su presentación de una nueva versión del ladrillo que sirve para construir todos sus modelos. Por primera vez desde su creación en 1958, la compañía de juguetes danesa incluye electrónica dentro de su elemento más básico.
Pablo Jaramago Ledo 4ºC Enlace a noticia