Nvidia y una empresa respaldada por el Estado saudí anunciaron un acuerdo para construir uno de los centros de datos de inteligencia artificial más grandes del mundo. El proyecto busca convertir al país en un punto clave dentro de la infraestructura global de IA y atraer a grandes compañías tecnológicas para entrenar modelos avanzados.
La instalación contará con miles de GPUs de última generación y será capaz de manejar cargas de trabajo masivas para modelos generativos. También formará parte de un plan de inversión más amplio para diversificar la economía saudí hacia sectores tecnológicos.
El acuerdo ha llamado la atención porque refuerza la tendencia global de trasladar la infraestructura de IA a países con grandes recursos energéticos y espacio disponible, lo que podría redefinir qué regiones lideran la computación del futuro.