Hideo Kojima ha encendido el debate sobre el futuro del desarrollo al asegurar que la inteligencia artificial dejará de ser una simple herramienta de apoyo para convertirse en un motor creativo capaz de modificar la experiencia en tiempo real. El diseñador japonés afirma que la industria ya no depende solo de modelos conversacionales, sino de sistemas capaces de analizar el comportamiento del jugador y ajustar escenarios, misiones y diálogos sobre la marcha. Esta visión apunta a videojuegos más dinámicos, menos guiados y con mundos que reaccionan de forma orgánica. Pero también plantea dudas sobre privacidad, control narrativo y los límites entre creación humana y automatizada. Kojima insiste en que la IA no sustituye al diseñador, pero sí redefine su papel en una industria que se mueve hacia experiencias más adaptativas y personalizadas.
Ángel Sánchez Rodríguez 2º Bach M