La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología asociada exclusivamente a laboratorios y grandes compañías tecnológicas para convertirse en una herramienta cada vez más presente en la vida cotidiana. Educación, sanidad, accesibilidad, emprendimiento o gestión de datos son algunos de los ámbitos en los que ya se están explorando sus posibilidades. Pero junto a las oportunidades aparecen nuevos interrogantes: cómo utilizarla de manera responsable, cómo garantizar la confianza y, sobre todo, cómo conseguir que su desarrollo se traduzca en beneficios reales para las personas.
Sobre estas cuestiones giró el Samsung Innovation Campus Summit 2026, celebrado en Madrid bajo el lema AI for a Better World. El encuentro reunió a representantes institucionales, expertos y profesionales para analizar cómo pasar de las capacidades potenciales de la inteligencia artificial a aplicaciones concretas capaces de generar impacto social.
Durante la jornada, Elena Fernández Angulo, directora de Marketing Corporativo y Comunicación de Samsung Electronics Iberia, destacó la visión de la compañía sobre el papel que debe desempeñar la tecnología. En su intervención señaló que la innovación tiene que ir acompañada de confianza y desarrollarse sobre principios como la equidad, la transparencia y la responsabilidad.