Es el navegador más usado en el mundo, tanto en ordenadores como en teléfonos móviles, y su modelo de negocio está fuertemente vinculado a la publicidad, lo que repercute directamente en cómo gestiona los datos de los usuarios. De hecho, incluso el modo incógnito —que muchos creen que garantiza una navegación totalmente privada— no evita el seguimiento de la actividad por parte de las webs o de los proveedores de internet: simplemente sirve para que no se guarden el historial de navegación ni las cookies en el dispositivo local.
La protección contra phishing y malware; una función básica recomendada por analistas y revisores técnicos, ya que mejora la seguridad al navegar mediante listas actualizadas de sitios peligrosos. Además, bloquear las cookies de terceros resulta una opción interesante para reducir el rastreo entre sitios sin afectar de forma notable a la experiencia de uso. Por último, conviene revisar los permisos y limitar el acceso de las webs a la ubicación, la cámara y el micrófono