Nvidia ha decidido reducir sus expectativas en el mercado chino debido a las restricciones comerciales y a la incertidumbre regulatoria entre Estados Unidos y China, que han dificultado la venta de sus chips de inteligencia artificial más avanzados. Ante esta situación, la compañía ha optado por frenar la producción de algunos modelos pensados para ese mercado y redirigir recursos hacia el desarrollo y fabricación de su próxima generación de GPU para IA, conocida como Vera Rubin, que se producirá en masa próximamente. Con este cambio de estrategia, Nvidia pretende centrarse en mercados donde la demanda y las condiciones comerciales sean más claras, mientras sigue reforzando su liderazgo en el hardware que impulsa los sistemas de inteligencia artificial más avanzados.
David Campos Encinas 2º Bach. M