La cápsula de retorno de la nave china Shenzhou-20 aterrizó con éxito el 19 de enero en el centro de Dongfeng tras 270 días en órbita, poniendo fin a la primera crisis del programa espacial tripulado chino.
La contingencia comenzó en noviembre de 2025, cuando se detectaron grietas en una ventana de la cápsula, posiblemente causadas por desechos espaciales. Por seguridad, se decidió que la nave regresara sin tripulación, mientras que los astronautas Chen Dong, Chen Zhongrui y Wang Jie volvieron más tarde en la Shenzhou-21, tras 204 días en el espacio, un récord para China.
La ventana dañada fue reforzada y el aterrizaje sin tripulación fue calificado como un “éxito completo”, con la nave y su carga en buen estado.