La NASA ha vuelto a posponer el lanzamiento de Artemis II, la misión tripulada que realizará un sobrevuelo lunar, estableciendo una nueva ventana de lanzamiento para abril. Aunque el 6 de marzo se había previsto tentativamente como fecha de despegue, la agencia espacial estadounidense reveló que un problema con el cohete ha provocado un nuevo retraso.
Según el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el fallo se debió a una interrupción en el flujo de helio en la etapa intermedia de propulsión criogénica del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). El flujo de helio es esencial para purgar los motores y presurizar los tanques de combustible. Este sistema había funcionado correctamente en los dos ensayos generales realizados este mes, pero la falla ocurrió durante una operación rutinaria.
Debido a la naturaleza del problema, los ingenieros de la NASA deberán repararlo desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos, por lo que no es posible mantener la ventana de lanzamiento de marzo. El cohete ya está de regreso al hangar.
“Entiendo que la gente esté decepcionada por este desarrollo”, declaró el funcionario en su cuenta de X. “Esa decepción la siente especialmente el equipo de la NASA, que ha trabajado incansablemente para preparar esta gran empresa. Durante la década de 1960, cuando la NASA logró lo que la mayoría creía imposible —y que nunca se ha repetido—, hubo muchos contratiempos”.
¿Podrá Artemis II emprender su misión en abril? La NASA informó que los preparativos acelerados podrían permitir conservar la ventana de lanzamiento de abril en caso de que la situación se revierta. Todo dependerá de los datos, de los trabajos de reparación y de cómo se ajuste el calendario en los próximos días.
Artemis II: Los contratiempos
La misión tuvo su primera ventana de lanzamiento entre el 6 y el 11 de febrero. Sin embargo, durante el ensayo general con carga completa de combustible (conocido como wet dress rehearsal), el equipo detectó pequeñas fugas de hidrógeno durante el repostaje y algunos fallos técnicos menores. Tras analizar la situación, la NASA concluyó que el riesgo era considerable y podía poner en peligro la vida de los astronautas, por lo que decidió aplazar el lanzamiento.
Un segundo ensayo general, realizado el 19 de febrero, fue exitoso. En un comunicado, la agencia espacial explicó que cargó 700.000 galones de propelente líquido sin que se detectaran fugas. “Durante la prueba, los equipos supervisaron de cerca las operaciones de abastecimiento de hidrógeno líquido, que habían resultado problemáticas en pruebas anteriores. Las concentraciones de gas hidrógeno se mantuvieron dentro de los límites permitidos, lo que dio confianza a los ingenieros en los nuevos sellos instalados en una interfaz utilizada para dirigir el combustible hacia el cohete”, señaló la NASA.
En una rueda de prensa posterior, los representantes de la misión confirmaron a los medios que la nueva fecha tentativa de despegue sería el 6 de marzo. Sin embargo, el 20 de febrero el equipo no logró que el helio fluyera a través del vehículo, un fallo que también se produjo durante las pruebas de la misión Artemis I. Isaacman señaló que la causa podría deberse a un filtro, una válvula o una placa de conexión defectuosos.
“Existen muchas diferencias entre la década de 1960 y la actualidad, y las expectativas deben ser justificadamente altas tras el tiempo y el dinero invertidos en este programa”, afirmó Isaacman en su publicación. “Reitero que el presidente creó Artemis como un programa que superará ampliamente lo que Estados Unidos logró durante Apollo. Regresaremos en los próximos años, construiremos una base lunar y emprenderemos lo que deberían ser misiones continuas hacia y desde el entorno lunar”.
Cuando finalmente despegue, la cápsula Orion viajará más lejos que cualquier otra nave tripulada durante su misión de 10 días, superando en el sexto día el récord de 400.171 kilómetros establecido por Apollo 13. El regreso concluirá con el amerizaje de Orion en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California.
Aunque no habrá alunizaje —esa hazaña corresponderá a la misión Artemis III—, este segundo lanzamiento es de importancia crucial. Su éxito demostrará que la NASA cuenta con las capacidades técnicas necesarias para regresar a la Luna e iniciar una nueva fase de exploración espacial.
Lucas Nieto Barrero