Aunque la demanda interna de vehículos eléctricos es modesta, España se está consolidando como un centro clave de producción de VE en Europa. El país ya es el segundo mayor fabricante automovilístico de la región. Su combinación de una base industrial sustancial, mano de obra cualificada, costes laborales moderados y energía verde barata lo convierte en un centro ideal para la transición del sector hacia la electrificación. Un incentivo adicional es la disponibilidad de capacidad sobrante tras el declive en la demanda de modelos diésel. Stellantis lleva tiempo confiando en las plantas españolas como base de su estrategia europea de VE. En Madrid, produce el e-C4 y el e-C4 X; en Zaragoza, el Corsa-e, el e-208 y el Ypsilon; y en Vigo, el e-2008 y las furgonetas eléctricas. A partir de 2026, la marca china Leapmotor, que forma parte de la alianza Stellantis, comenzará a fabricar allí. Volkswagen está entrando en una fase de expansión activa. La planta de Martorell se prepara para producir el CUPRA Raval y el VW ID. Polo, mientras que Navarra se alista para el ID. Cross y el Skoda Epiq. La infraestructura crítica incluye la gigafábrica de PowerCo en Sagunto. Un segundo centro de baterías está siendo establecido por CATL en colaboración con Stellantis en Zaragoza.
Sergio Pantoja Gómez 4ºD