La NASA acaba de dar un paso discreto pero histórico: por primera vez, un rover en Marte ha recorrido una ruta cuya planificación inicial fue propuesta por inteligencia artificial. En diciembre de 2025, Perseverance realizó dos desplazamientos dentro del cráter Jezero siguiendo puntos intermedios sugeridos por un modelo de IA, una tarea que hasta ahora recaía exclusivamente en especialistas humanos. No se trata de que un robot “decida solo”, sino de comprobar que estas tecnologías pueden ayudar a diseñar trayectos más rápidos y seguros en un entorno donde cada error puede ser fatal. La prueba demuestra que la IA ya no solo analiza datos, sino que empieza a participar en decisiones con impacto físico real, incluso a millones de kilómetros de la Tierra. Es un ensayo modesto en distancia, pero enorme en significado: anticipa un futuro en el que las misiones espaciales serán cada vez más autónomas y eficientes. Si quieres saber cómo se hizo, qué papel jugó Claude y por qué este experimento importa más de lo que parece, el artículo completo merece la pena.
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Hugo Silgo Conde 2ºM