Stephen Hawking, uno de los científicos más influyentes de la historia contemporánea, no solo dedicó su vida a descifrar los misterios del universo, sino también a reflexionar sobre el futuro de la humanidad.
La contundente frase que pronunció en varias ocasiones “No creo que la humanidad sobreviva en los siguientes mil años, al menos sin que nos propaguemos en el espacio” resume una de sus mayores preocupaciones: la fragilidad de nuestra especie frente a sus propios avances y amenazas.