La NASA ha publicado nuevas imágenes espectaculares de la Nebulosa de la Hélice tomadas por el telescopio espacial James Webb, que muestran con un nivel de detalle nunca visto las estructuras internas de esta nebulosa planetaria situada a unos 650 años luz, formada por una estrella similar al Sol en el final de su vida. Gracias a la observación en infrarrojo, se pueden ver nudos de gas y polvo con forma de cometas, zonas de choque entre material caliente y frío y regiones donde se están formando moléculas complejas, lo que ayuda a los científicos a entender mejor cómo mueren las estrellas y cómo el material que expulsan puede servir para crear nuevos sistemas estelares y planetarios.