Estados Unidos ha decidido suspender temporalmente el acuerdo tecnológico que mantenía con el Reino Unido, conocido como Tech Prosperity Deal, un marco destinado a reforzar la cooperación en ámbitos clave como la inteligencia artificial, la computación cuántica y el desarrollo energético. Según fuentes oficiales, la medida responde a desacuerdos sobre barreras comerciales y condiciones regulatorias que, a juicio de Washington, limitan un intercambio tecnológico equilibrado. La suspensión introduce incertidumbre en una alianza considerada estratégica, especialmente en un contexto de competencia global por el liderazgo tecnológico. Para el Reino Unido, el freno supone un revés en su intento de consolidarse como socio preferente de Estados Unidos tras el Brexit, mientras que para el sector empresarial ambos lados del Atlántico temen retrasos en inversiones y proyectos conjuntos. Aunque la decisión no implica una ruptura definitiva, sí refleja tensiones crecientes en la gobernanza de tecnologías avanzadas y deja abierta la posibilidad de renegociaciones más exigentes en el futuro próximo.
enlace Ángel Sánchez Rodríguez 2º Bach M