Según el informe State of European Tech de Atómico, España alcanzará en 2025 una inversión de 2.000 millones de dólares (1.720 millones de euros) en el sector tecnológico, lo que supone un aumento del 18 % respecto al año anterior.
Este crecimiento consolida a España como un actor cada vez más relevante en el mapa tecnológico europeo. Parte importante de los fondos se destinan a la inteligencia artificial y al deep tech, sectores que acaparan el 36 % del capital de riesgo en Europa.
Además, el informe destaca que España ya cuenta con 12 “unicornios” tecnológicos start ups valoradas en más de 1.000 millones de dólares (860 millones de euros), lo que refleja la madurez y el dinamismo del ecosistema emprendedor nacional.
Por otro lado, los encuestados en España muestran un optimismo creciente: un 39 % declara sentirse más confiado sobre el futuro tecnológico europeo que el año pasado.
Sin embargo, los expertos advierten de retos: para que el país pueda escalar y competir globalmente necesita regulación más simple, capital paciente y un mayor compromiso institucional.