Microsoft ha presentado el Maia 300, su tercera generación de chips diseñados para inteligencia artificial. La compañía planea desplegar potencialmente más de un millón de unidades durante 2027 para reducir costes y depender menos de Nvidia.
Estos chips permitirán ejecutar tareas de IA de forma más eficiente y mejorar servicios como Copilot y Azure. Además, buscan optimizar el consumo energético de los centros de datos, que necesitan una gran potencia de cálculo.
En definitiva, esta iniciativa refuerza la apuesta de Microsoft por desarrollar tecnología propia y competir en un sector de inteligencia artificial cada vez más importante.

Marcos Alías Sánchez