Wolf Cukier, un joven de 17 años que realizaba prácticas en la NASA, descubrió TOI 1338 b, un planeta que orbita alrededor de dos estrellas, durante su tercer día de trabajo.
Su tarea consistía en analizar datos del satélite TESS para identificar estrellas binarias eclipsantes, pero encontró una señal inesperada que resultó ser un planeta circumbinario.
Situado a unos 1.300 años luz, en la constelación de Pictor, TOI 1338 b es el único planeta conocido de su sistema. Tiene un tamaño unas 6,9 veces mayor que el de la Tierra, intermedio entre Neptuno y Saturno. Su descubrimiento demuestra que la curiosidad y un golpe de suerte pueden dar lugar a grandes hallazgos científicos.
