Dos estudiantes de la Zurich University of the Arts desarrollaron bloc°, un ladrillo de terracota impreso en 3D capaz de enfriar el ambiente sin usar electricidad. Su funcionamiento se basa en la evaporación del agua: una pequeña red interna, alimentada por energía solar, humedece el material poroso y, al evaporarse el agua, se absorbe calor del entorno.
En las pruebas, el sistema logró reducir la temperatura hasta 9 °C en las zonas de salida del aire. Está pensado para instalarse en espacios urbanos con mucho asfalto y poca sombra, donde el calor se acumula. El agua podría provenir de la red municipal o de la recogida de lluvia.
La idea se inspira en técnicas tradicionales como el botijo, pero con un diseño modular, adaptable y autónomo, lo que facilita su uso incluso en lugares con recursos limitados. Sus creadores lo presentan como una posible solución para ayudar a las ciudades a adaptarse al aumento de las temperaturas causado por el cambio climático.