El mundo vuelve a vivir un nuevo hype espacial. La inminente primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo ha reactivado el interés global por la exploración lunar. En España también se sigue de cerca este regreso: los astronautas Pablo Álvarez y Sara García —esta última como reserva— han hablado públicamente sobre la vuelta de humanos a la órbita lunar con la misión Artemis II.
Elon Musk tampoco se ha quedado fuera de este movimiento. El magnate tecnológico, conocido por su debilidad por Marte, ha asegurado en X (antes Twitter) que SpaceX “ha cambiado su enfoque a la construcción de una ciudad autocreciente en la Luna”, ya que “potencialmente” es una meta que se podría lograr “en menos de diez años”, mientras que llevar a cabo algo así en suelo marciano “tomaría más de veinte años”.
Musk ha aprovechado la ocasión para recordar que la misión de SpaceX sigue siendo “extender la conciencia y la vida tal como la conocemos a las estrellas”. El empresario concluye que “la prioridad principal es asegurar el futuro de la civilización” y que la Luna “es más rápida”.
Juan Pérez Merino