Un estudio realizado con el telescopio espacial Hubble analizó más de 3.000 estrellas rezagadas azules en 48 cúmulos globulares de la Vía Láctea. Los astrónomos descubrieron que estas estrellas no son realmente jóvenes, sino que han rejuvenecido.
Esto ocurre porque muchas forman parte de sistemas binarios, donde una estrella transfiere materia a su compañera. Este proceso hace que la estrella receptora vuelva a ser más caliente, azul y brillante, como si hubiera tenido un “reinicio estelar”.
El estudio también muestra que el entorno influye en la evolución de las estrellas, de forma similar a cómo el entorno afecta a los seres vivos en la Tierra.