Jonathan, una tortuga gigante de Aldabra, no envejece como otros animales. Un equipo internacional secuenció su genoma y metiloma con un simple raspado de su mucosa bucal. Encontraron 287 genes únicos en Jonathan, relacionados con la supresión de tumores y la reparación del ADN. Además, tiene copias extra de un gen que elimina células senescentes. Sin embargo, su epigenoma muestra signos de desgaste como los de un anciano de 200 años.
