Una revolucionaria terapia génica ha conseguido que niños con sordera de nacimiento escuchen por primera vez.
El tratamiento se llama DB-OTO, ha sido desarrollado por la farmacéutica estadounidense Regeneron y ha contado con una investigación genética de 20 años en España.
Y los resultados son muy esperanzadores: los menores han pasado de no oír a poder escuchar incluso susurros y, en la mayoría de los casos, ni siquiera necesitarán un implante coclear.
Angie Al Wattar Enlace